Sobre irse a vivir a otro país y la aerosinusitis.
Siempre quise ir a vivir a otro país. La primera vez que sentí eso, creo recordar, fue cuando visité Europa por primera vez. Tenía 15 años y estaba viviendo el regalo, el sueño, la respuesta de ¨¿Viaje o fiesta?¨. Estábamos caminando por Amsterdam y le pregunté a mi abuela si era posible venir a vivir a Holanda, que me gustaba mucho esta ciudad, que cómo se hace para venir a vivir a otro país? Por un momento lo vi posible y en otro momento me parecía que no, que re- complicado. Pero me re- veía en esas casitas! En esas ventanas que dan a la calle y que son lo más acogedoras del mundo entero. Me imaginaba el sillón pegado a la ventana. Me pasó eso muchas veces caminando por NY, más precisamente por Brooklyn, flasheando vida en un brownstone. Volviendo a febrero 2005, ese día caminando por Amsterdam se me cruzó por la cabeza irme a vivir a otro país. ¨¿Cómo se hace?¨ me preguntaba, preguntaba. Hace varios días que tengo en la cabeza empezar un texto con la frase ¨siempre quise...